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14 de febrero (Microcuento)

Nos conocimos en enero y el 14 de febrero volvimos a ser desconocidos. Nos conocimos en un bar para amantes sin amor. Yo no encontraba a mi Eva. Ella no soportaba más a su Adán. Nuestra relación tuvo más de miedo a la soledad que de amor. Acabó como todos los errores, pronto y mal. El día de los enamorados nos asustó más que la soledad y ninguno se presentó a la cita. Aún no sé que nos dio más miedo si el amar o el no ser correspondidos.

Destino (microcuento)

Su vida no fue sino una inusitada cadenas de accidentes y coincidencias que le arrastro en contra de su voluntad. Viajo por todo el mundo y logró riqueza y pobreza. Su paso por esta vida fue una montaña rusa donde el cambio era la único constante. Sin embargo envidiado por muchos que deseaban tener una vida tan interesante como la suya, él se sentía preso. Todas sus decisiones eran en vano. El destino había marcado un camino para él, un retorcido e intrincado camino y le obligaba a recorrerlo sin tener muy claro el destino ni la dirección. Hasta que un día llego al final. No fue nada espectacular, ni siquiera esta muy seguro cuando fue. Un día salio a la terraza a contemplar el paisaje y no pasó nada en todo el día, eso no le extrañó. Pero cuando el día se convirtió en semana y la semana en mes se dio cuenta de que de alguna manera su misión ya estaba cumplida y ni siquiera había sabido cual era. Pero por primera vez en la vida podía tomar las riendas de su propio destino, podía hacer lo que quisiera. Como un pájaro que ha crecido toda su vida en una jaula y logra escapar al principio se sintió alegre, queriendo tomar mil decisiones a la vez y no logrando acabar ningún plan ya que tan pronto empezaba a poner en practica una idea, otra más atractiva se le aparecía en mente y abandonaba la anterior por su nueva amada. Pero con el paso de los días apareció otro sentimiento, el miedo y la inseguridad. El había pasado toda su vida encerrado en al jaula de su destino, y ahora que había logrado quedar libre descubría que no podía vivir en libertad. No sabia como hacerlo. Atemorizado volvió a su casa vencido por un sentimiento que esclaviza mas que el destino, el miedo. El miedo a lasa consecuencias de cada una de sus acciones y decisiones, el miedo a luchar por lo inalcanzable. El miedo a vivir. Y como mucho otros descubrió que el tener libertad no significa vivir la vida, además habia que tener el valor de hacerlo.

Firmas invitadas II

"Cuando abrió los ojos y empezó a respirar sintió al duende de la vida corretear en su interior, sentía tanta alegría que no podía evitar sonreír, aunque aun nadie le había enseñado a hacerlo. Solo el amor logro que volviera a sentirse así"

Sergio Dominguez

Quiero estar siempre junto a ti (microcuento)

El hombre se levantó y estiró su dolorida espalda. Dormir en el sofá le producía dolores en la espalda y en el corazón. Los primeros se debian a que el maltrecho sofá no era lo suficientemente largo para él y tenía que dormir encogido. Los segundos porque siempre que dormía en el sofá era por haber discutido la noche anterior con su esposa. Últimamente dormía muchas noches en el sofá. Las discusiones ocurrían con más frecuencia y cada vez se gritaban más. No podía evitar temer por su matrimonio, él aun la amaba pero las circunstancias no eran las mejores.
Entró en la cocina y ella estaba de espaldas, mirando fijamente el tostador esperando a que saltasen las tostadas.
- Buenos días - le saludo él intentando parecer cálido.
El silencio fue su única respuesta, ella no se movió.
- Cariño. Se que ultimamente nuestra relación no esta en su mejor momento. Pero yo aun te amo. Te juro que aunque no lo parezca quiero pasar el resto de mi vida junto a ti
El sonido del teléfono a su espalda le interrumpió. En cierta forma fue un alivio.
- ¿Dígame?
- ¿El señor Fernando Parra? - le preguntó una voz que pese a venir de una persona sonaba tan fría como la de una máquina
- Si
- Le llamo del hospital. Lamento informarle que hace media hora su mujer ingresó víctima de un atropello. Se intento hacer todo lo posible pero falleció a los poco minutos de su ingreso.
Se quedo callado, en ese momento sintió un escalofrío recorriendo su espalda hasta la base de su cráneo.
- Lo siento - Esa fue la única vez que la voz sonó humana.
Detrás suyo oyó como ella se acercaba....¿Ella? Quizás fuera mas apropiado llamarle eso.
Unos fríos brazos le abrazaron cruzándose sobre su pecho. Y una voz, que era idéntica a la de su mujer, lo cual aun la hacia más horrorosa, le dijo:
- Cariño yo también te amo y quiero estar siempre junto a ti.

Firmas invitadas I

Como algún amigo se ha animado a mandarme algún microcuento, y después de pensar varias formas de publicarlos indicando el autor he decidido que los iré publicando en este blog bajo el título firma invitada. Y así podré indicar el autor. Sin más el primer cuento:


-Tengo un armario donde guardo el resto del mundo.
-No, David, es la puerta de la calle

David Cervera


Lo que tengo que decir

Tweetcuento apareció un día como una idea. Siempre había querido tener un blog, incluso hice algún intento, pero soy una persona ocupada y nunca logré que la cosa funcionase. Entonces me di cuenta de que Twitter era la solución. Cada entrada son solo 140 caracteres. "Eso si que puedo hacerlo", me dije. Así que me cree un cuenta y como es normal acabó abandonada.

Si vas a escribir un blog o un microblog lo primero que has de tener claro es sobre quieres escribir y yo no lo tenia. Tenía mucho que decir pero no sabía como y con el problema de que tenía que tener solo 140 caracteres. Así que se me ocurrió que lo podía contar en forma de cuentos o mejor dicho microcuentos. Los cuentos son útiles para expresar ideas complejas de manera simple y breve. Y son sencillos de escribir. Así que decidí plantearme ese reto. Cada Tweet un cuento, un Tweetcuento.

Tweetcuento el blog

Saludos a todo visitante que casualmente pase por este blog, el blog de Tweetcuento que no es mas que el reflejo en formato blog de la cuenta de Tweetcuento en twitter. Lugar en el que intento contar alguna historia con sentido en no más de 140 caracteres.

¿Tweetcuento necesita un blog?. Pues probablemente no, pero yo si. A veces no se puede contar todo lo que se quiere contar en 140 caracteres. Para eso esta este blog. Teniendo en cuenta mi falta de tiempo puedo prometer que se va ha actualiza poco y de forma completamente aperiódica. Espero llenar este blog de microcuentos un poco mas extensos y de la ideas que se me pasen por la cabeza.

Espero que se diviertan